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Sobreprotección VS Espíritu de Superación

Sobreprotección VS Espíritu de Superación

 

Ver a tu hijo llorar realmente puede ser desesperante y lo comprendemos, los padres podrían pensar:  es tan fácil de resolver, pero qué le puede costar al entrenador dejarlo más tiempo o ponerlo a jugar con el equipo de categoría superior que es lo que él quiere y le hace feliz? Por un simple partido o algo que es solo un juego? se supone que debe ser divertido...

Si es cierto, la esencia del deporte es la diversión...pero también lo es la competencia, el espíritu de superación del ser humano es lo que nos motiva a hacer deporte, y es por ello que es parte fundamental permitir que adquieran ese hábito o virtud en pleno proceso de aprendizaje. 

Se pierde mucho paseando a su hijo de Academia en Academia buscando quien lo valore o le dé una mejor posición. Las probabilidades de que el padre vea un talento deportivo en el niño que el entrenador aún no ha visto, son pocas.

Decidir quién juega o no, cuando y cuanto, es una decisión que para el entrenador implica diversos temas que deben tenerse claros en la Academia y dirección del programa deportivo que se desarrolla y debe además estar muy claro para el padre para que así vayan de la mano. 

Si su hijo no tiene las habilidades promedio necesarias que tiene el resto del equipo, definitivamente sacará mejor provecho formativo en uno de nivel más bajo en el que resalte y se le permita liberar su juego sin ese temor a equivocarse. Mayores oportunidades, mejora su autoestima, mejor  juego y por consiguiente su nivel. En el futuro siempre estará la oportunidad de seguir mejorando y escalando. 

Porqué salir a la primera sin insistir en mejorar y alcanzar el nivel deseado, porqué no mejorar? el padre debe tener la fortaleza para ver llorar y sufrir a su hijo y no caer en la tentación de pedir que lo complazcan antes de tener el mérito propio de haberse ganado su puesto. Anticiparse es lo peor que le puede pasar! qué le estas enseñando? si en definitiva está inconforme, molesto o triste y no consigue mejorar sus tiempos, sus herramientas y habilidades hay que bajarlo a un nivel que este más cómodo pues esto tiene que volver a ser divertido para él. 

Qué ganamos o qué mensaje estamos dando si comparte el tiempo de juego con un equipo que lo supera totalmente? le dimos la satisfacción de formar parte de algo superior del cual él aún no forma parte? y los demás compañeros que pensarán? y el niño que sacaron por él con mayor rendimiento que pensará? esto en edades muy bajas simplemente no aplica y el enfoque es distinto: DIVERSION Y SOLO DIVERSION, ni siquiera se discute. Pero ya después que un niño puede relacionar los hechos que se viven en un partido o en una competencia con la vida misma, ya hay que ver todo desde otro punto de vista. Cada cosa que haga o vea podrá repercutir en su comportamiento, en su formación y valores, es otro tema muy distinto. 

En nuestra academia fortalecemos y revisamos nuestros lineamientos constantemente. Para nosotros mantenernos claros con los padres es imprescindible, siempre hay que remar en el mismo sentido, vivir estas situaciones son muy diferentes a pensarlas o imaginárselas. Ver a tu hijo ilusionado y loco por jugar, sentado durante todo el juego en una banca incluso llorando, no es fácil aceptar como una enseñanza y no es ademas adecuado a cualquier edad, por ello debe estar siempre muy claro cuando y por qué.

 

 

 

 

 

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